No te quiero para,
te quiero por.

Desde mi desastre inapetente
y hasta hastiado
entiendo un privilegio
tu calor.

Tu buen hacer,
tu querer llano,
no esdrújulo ni agudo:
perfecto en Re menor.

Hermosa melodía de tu teclado,
de tus manos,
de tus dedos,
de tu amor.